Cuando era niño solía tener un gemelo. Un compalñero con quien compartirlo todo. Mientras crecí, las ganas de tener a alguien crecieron. La búsqueda de la pareja se convirtió enla busqueda de mi reflejo.
Fue fácil buscar una persona que tuviera los mismo gustos. Pero no me bastó. Hubo diferencias y al final no funcionó.
La misma opinión política, religiosa y filosófica fue el siguiente objetivo. Aún así, no nos parecíamos lo suficiente.
Decidí entonces irme al extremo, y buscar alguien de mi misma edad, estatura y sexo. Pensé que mis sueños era imposibles, y me encerré en mi soledad. Un día como si cualquier cosa, lo encontré. Lo teníamos todo en común. La misma cara larga, ojos pequeños y cabello encrespado. Ambos nombres empezaban con la misma letra. Canción, película, novela, todas nuestras cosas favoritas eran iguales.
Me sentía realizado. Para su cumpleaños (que era sólo 2 días después del mío) pensé en regalarle una sorpresa. Sin embargo, al momento de entregarsela su cara no era sorprendida. Seguramente, me conocía tanto que lo había descubierto. El día de mi cumpleaños la historia se repitió. Hizo justamente lo que yo pensé que haría. Mi madre marcó en la noche para felicirtarme, y para decirme que debía pasar menos tiempo con él. Terminamos discutiendo, y al final me refugié en tí. Era el único que me entendía. No tenía monserga que darme. Su sabiduría era la misma.
La gente tendía confundirnos, y a menudo me llamaban por su nombre en las reuniones. Era difícil que otro entrara en nuestra charla. Nos acostumbramos a estar de acuerdo y a tener la misma opinión, volviéndonos uraños a la ajena. Así nos alejamos de los amigos. Después de la familia. Y el encanto comenzó a desaparecer.
Una noche sentí sus manos en mi garganta y desperté para verlo sobre mí con una mirada desquiciada. El miedo me invadió y comenzamos a forcejear. "Tú no eres yo, sino una copia" me gritó mientras trataba de sometrlo. Al final, una mano alcanzó la navaja. La otra perdió su fuerza. Ahora sólo quedaba uno.
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2 comentarios:
wahh ke miedo :S
A mi me ha pasado como en tu historia... por eso la leí... por el título.
pero en realidad así.. yo 11 de junio, él 13. Ambos géminis y así por el style...
Lo bueno que ahora somos muy buenos amigos y nomás.
Sigue escribiendo :D
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